CIRUGÍA DE LAS DISMETRÍAS DE EXTREMIDADES INFERIORES (EEII) EN ADULTOS (2000)

J. de Pablos
Hospital de Navarra y Hospital San Juan de Dios, Pamplona - España


Al contrario que las dismetrías de los niños, las de los adultos no han suscitado tanto interés en la práctica clínica y en la literatura ortopédica internacional.

Los motivos podrían ser varios pero los principales tienen que ver con la menor capacidad osteogénica de los adultos y con la menor distensibilidad (mayor resistencia a la distracción) y capacidad de adaptación al acortamiento de los tejidos blandos que rodean al hueso afecto. Estos factores, entre otros, hacen que el cirujano sea generalmente poco proclive a tomar una actitud quirúrgica ante las dismetrías de EEII en adultos.

Sin embargo, nosotros pensamos que hay situaciones en que se debe intentar la compensación, al menos parcial, de las dismetrías en el adulto a pesar de los factores negativos mencionados bien porque produzcan un trastorno funcional notable o bien porque estén asociadas a deformidades angulares de manera que podamos asociar el tratamiento de ambas alteraciones simultáneamente. Hay también ocasiones en que una artoplastia (por ejemplo, cadera) puede planearse de manera que se corrija un acortamiento preexistente. De cualquier manera es raro que en esos últimos casos compensemos más de 3 cm de dismetría, por lo que no las incluimos en este estudio.

En nuestra serie (52 casos quirúrgicos), la gran mayoría corresponden a dismetrías postraumáticas (33) y el resto a antiguas infecciones (10), lesiones fisarias post-radiación (4) e iatrogenia (5).
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En principio NO somos partidarios de la elongación de Extremidades con fines puramente cosméticos.

En lo referente al método de corrección empleado se han realizado 17 acortamientos, 33 elongaciones y, en dos ocasiones de dismetría severa, el método ha consistido en la elongación del miembro corto y, simultáneamente, el acortamiento contralateral para compensar la dismetría. Los acortamientos han sido siempre agudos (en un tiempo) mientras que las elongaciones han sido progresivas con fijación externa excepto en tres casos de dismetría postraumática de entre 3 y 4 cm en que la elongación se ha conseguido en un tiempo con fijación interna. Con respecto a las elongaciones, hemos utilizado en 25 casos una combinación de Fijador Externo y clavo intramedular encerrojado que ha dado excelentes resultados.  

Las complicaciones han surgido solo con las elongaciones y, en frecuencia, las más importantes han sido infecciones en el trayecto de los tornillos (24% del total de tornillos), correcciones parciales por falta de distensibilidad de las partes blandas (3 casos) y deformidades angulares residuales (1 caso de deformidad aceptable).

img12img16img10img14En nuestra experiencia, las dismetrías de más de 3–4 cm de EEII del adulto con o sin deformidades angulares asociadas pueden y deben ser corregidas pero, sobre todo si se plantea la cirugía, siempre con previa selección rigurosa del paciente, indicación quirúrgica adecuada, planificación minuciosa del tratamiento y seguimiento cuidadoso en el post-operatorio.

© Creado y diseñado por J.de Pablos /J.A. Bruguera. 2006. 


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